miércoles, 21 de julio de 2010

Era de esperarse, ya se sabia, era obvio… se acelero a tomar la foto… obturo demasiado rápido, para haber medido tan bien la luz…

...su brazo tembló un poco, descarto culpar el peso de la cámara, era solo cuestión de practica…



Mas allá de trazos de luz, experiencias estenopeicas.

Tender a la observación, a la sensualidad, al placer que transmite el brillo de sus ojos en planos cerrados. Sentirse tan femenino como para estar pendientes de pequeños detalles, pequeñeces que pueden cambiar el significado, tan masculinos como para trazar rápido y con fuerza. planos que relatan, planos que se abren y muestran una visón del mundo, un mismo plano que puede contra mil historias, planos que ocultan, que no muestran, que revelan, que dicen, que juzga, que señalan, que venden o que desmienten la ficción de las curvas de una mujer, que dicen la verdad, o simplemente se justifica en lo explicativo, en la técnica y la tendencia, en el estilo y el color, en hombres que se vuelven nombres, en la historia de estos mismos hombres, hombres cosmopolitas o simplemente con vidas en sinfines improvisados, en la historia del encuadre, de la luz, de maquillar aquí, rellenar allá, subir, No!!! Mejor bajar, atenuar, enfocar, editar.
planos que relatan historias, hasta tener una panorámica que los ojos se esfuercen por leer, que la mente baje el ritmo, y las luces generen emociones… transmisiones de luz, contadas por tragos de letras, escritas en plus… o tan rápidas como para cumplir con la obligación y el post semanal…
Tender a conocer, a explicar, a la delicia de observar, o solo pasar al siguiente.

Esta bitácora que registra la experiencia con luz, que pretende explicar, contar y mostrar… llevar a sentir. Y guardar historias detrás del lente y dedos que obturan.

1 comentario:

  1. para tomar una foto bella no es tan importante la cámara, ni el lente, ni siquiera la experiencia ni la práctica...

    Vale más saberse descrestar, deleitar de nuevo cada vez con lo sencillo. Encontrar belleza en lo pequeño. Maquillar de magia nueva aquello que es viejo.

    Controlar los temblores de la mano, sería como pretender controlar los latidos empeliculados del corazón, al descubrir la más hermosa obra tras la cortna de luz


    buen blog juanes... montá foticos

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